Este libro plantea la necesidad de establecer un modelo de ciudad que guíe toda la gestión municipal. Todas las ciudades deberían concentrar sus esfuerzos en saber qué tipo de ciudad desean promover y buscar los medios necesarios para conseguirlo.
Con ejemplos extraídos de su experiencia en los equipos gestores de varias ciudades, el autor nos da las claves para fijar las pautas que permiten interpretar la gestión de distintas ciudades, centrándose ampliamente en Barcelona.