"[…] reivindicar el kairós es retomar el hilo del “sentido de la vida” y decidirnos, al fin, a plantar cara a la angustia del mundo, a esa enfermedad temporal de la cual surgió el síndrome de la prisa, una “situación espiritual” que esta íntimamente relacionada con la alienante experiencia moderna ehipermoderna del tiempo. Es disponernos, en definitiva, a afrontarcon vigor el síndrome de “un futuro pasado” , el malde un período que, siguiendo una sugestiva fórmula de Spinoza, ha dado en llamarse la época delas pasiones tristes. "