La entrada en análisis no es un procedimiento automático que se halle asegurado por los encuentros entre el paciente y el analista: requiere de un dispositivo previo para construir y verificar las condiciones de posibilidad de un análisis. Son las entrevistas preliminares las que cumplen la función esencial de evaluar que esa persona, en ese momento y no en otro , inicie un tratamiento analítico con ese psicoanalista y no con otro cualquiera . Para ello será necesaria una cesión: que la demanda de asistencia sea acompañada por la entrega de un dolor subjetivo íntimo a partir de una elección que se torna urgente para quien consulta: arriesgarse a querer saber de verdad acerca de lo que no marcha en su vida. Para lograrlo hará falta tiempo, pero no menos confianza; también una decisión del sujeto y un consentimiento del analista.
A partir de una serie de casos clínicos se recrean en este texto algunos de los problemas más frecuentes (vg. el diagnóstico diferencial) que se les presentan a los practicantes en las entrevistas preliminares. Ernesto Sinatra