Situación: un momento histórico de fragmentación en que el otro, lo otro y el grupo amenaza, como peligro para un sujeto vulneralizado, dañando o dolido en sus posibilidades de identificación / discriminación. Y aquí llegamos al tema de las diferencias, que con tanta inteligencia abordas en tu texto y que constituye hoy una de las problemáticas mas agudas presentes en nuestro campo de trabajo.
Un síntoma de esa dificultad estaría dado por una sorprendente distorsión de una frase de Pichon Rivière. Oímos afirmar: a mayor heterogeneidad de los integrantes, mayor homogeneidad de la tarea. ¿cómo puede ser esto? ¿cómo se logra? ¿qué quieren decirnos, que tenemos que hacer? Son las angustiadas preguntas de quienes escuchan esa esotérica propuesta en la que, por alguna formula misteriosa, lo heterogéneo garantizaría de por si lo homogéneo. Creo que la misteriosa formulación a la que aludo, y que haría pensar en una transmutación mágica, expresa el impacto de la intensidad de las diferencias. Sería un refugio que permitiera negar una contradicción que recorre los grupos: aquella que se da entre dispersión e integración.
(...) Espero que el lector que tenga este texto en sus manos pueda disfrutar su riqueza. Encontrar respuestas y preguntas, multipicarlo.
Fragmentos de la carta escrita como prólogo de Ana P. de Quiroga.