Investigar la subjetividad tiene al menos dos puntos de mira: por un lado, se propone reanimar y profundizar el vital debate contemporáneosobre la subjetividad, a la luz de los aportes que se elevan tanto desde la filosofía y la semiótica, como desde los discursos científicos; al mismo tiempo, apunta al corazón del psicoanálisis , a los efectos clínicos de su praxis y su relación con el campo de la Salud Mental en las encrucijadas de la época ? en la ineludible tensión entre la búsqueda de la optimizaciónde su eficacia clínica y la abstinencia. El recorrido del libro muestra que no se trata de dos líneas de interrogación escindidas, sino que más bien, partiendo de cualquiera de ellas, se arriba imperceptiblemente al encuentro con la otra. En efecto, no se trata de dos caras de una simple moneda de cambio: es la puesta en escena de una topología cuya lógica ?al igual que su método de abordaje- se desprende de la complejidad de su objeto.