El libro desarrolla una hipótesis: el amor, el deseo y el goce están anudados borromeanamente en las neurosis.
El goce, marcado por una esencial pérdida por efecto del significante. El amor, movilizado por la repetición, determinado por los rasgos que se buscan en el otro, por lo que inviste "personas totales", que funcionan como "vestimenta" y continente del objeto A. El deseo como movimiento, persiguiendo un señuelo en un universo fálico.