Cotidianamente recibimos, asimilamos, construimos, refutamos y hasta nos animamos a desarrollar singulares teorías vinculadas a la estructura del poder, el rol de los medios de comunicación y la influencia de la iglesia o de los sindicatos en el entramado de nuestra conflictividad social.

Este válido y necesario ejercicio reflexivo que como ciudadanos nos proponemos frente a cada acontecimiento político se instala en el espacio de la posmodernidad (a la argentina), donde se plantea, al decir de Fukuyama "el fin de la historia".

En este libro, Carlos Mastrorilli efectúa una descripción en profundidad de la dinámica propia del sistema de poder vigente en nuestro país, como aporte sustantivo para su comprensión. Para ello analiza el paradigma del poder sobre la base de dos componentes opuestos y complementarios a la vez: el sistema de poder y la sociedad civil.

Y contra los principios del marketing, pero a favor de la honestidad intelectual, el autor advierte quienes no deben leer este libro: "los que creen en las virtudes omnímodas del mercado; los que profesan que la exclusión de millones de personas de los beneficios de la convivencia en una nación es algo connatural al estadio actual de evolución de la civilización y del sistema capitalista y por lo tanto que la pobreza y aun la miseria son costos inexorables que hay que soportar para avanzar en la senda del progreso en una versión del adagio Pobres habrá siempre".

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El Blog de Librería Paidos



No hay política sin una política sobre la memoria. Y más aún en un país como la Argentina, marcado por los enfrentamientos políticos.

Pero la memoria también tiene un su propio abuso; pues nunca es neutra. En este libro, Jorge Jinkis piensa este fenómeno, y se pregunta cuál puede ser el equilibrio para que una política de la memoria que mantenga presente la violencia del pasado, pero que a su vez no genere su propia violencia.

Como Michel Foucault decía del hombre, cabe afirmar que la memoria, como espacio político, es una invención reciente. A primera vista, es uno de los efectos del exterminio nazi. Como la historia no suele ser tan directa y tajante, es seguro que una genealogía más atenta encuentra múltiples atisbos de su origen antes que eso. Se puede conjeturar que la memoria política es una respuesta (no necesariamente obvia) a un estallido de violencia de tal magnitud, planificac......
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