Muy escasa es la bibliografía que puede encontrarse sobre el trabajo grupal y psicodramático, con pacientes psicóticos, en el contexto de la emergencia psiquiátrica.
Este libro recoge años de práctica en ese campo, en un texto en que se alteran y realimentan descripciones objetivas, afirmaciones y conjeturas, en un intento por transmitir la riqueza, muchas veces caótica, que ese trabajo conlleva.
El foco de atención se descentra del paciente (de su locura "esencial") y explora la incidencia que sobre su comportamiento y evolución tiene las características del propio dispositivo terapéutico, insistiendo, en especial, sobre las vivencias referidas al propio cuerpo y al cuerpo materno como reflejo de los grados de estructuración del encuadre, y sobre la tensión, siempre viva, entre las formas creativas y autoritarias del liderazgo que deben sostener los coordinadores en ese tipo de grupo.