POR QUE NOS EQUIVOCAMOS ? LO MALPENSADO QUE EMOCIONALMENTE NOS CONFORMA

Hay errores que nos importan mucho, porque nos conducen hacia un punto imprevisto que no deseamos y desde el cual sentimos, una vez que ingresamos, que ya no se puede volver. Es el error en el cual Meg, la protagonista del filme Una buena mujer, estuvo a punto de incurrir. Es sobre lo que se pregunta Warren cuando, en el filme Las confesiones del Sr. Schmidt, recuerda el período de su vida en que eligió trabajar en la empresa de la cual hoy se jubila. Es lo que conduce a Chieko, la japonesita de Babel, a una conducta sexual que agrava su desolación profunda, y es lo que estuvo a punto de sucederle a Tommi, el niño sensato que protagoniza el filme Libero, cuando torturado por una situación familiar muy penosa se imagina que puede pasar por encima del amor que lo une a su padre. Nuestros grandes errores surgen muy frecuentemente de motivos que se apoyan en creencias que el consenso avala, y que nos parecen “naturales”. Vivimos inmersos en prejuicios, en pensamientos prepensados que se conservan y se repiten porque, cuando fueron creados, quedó asumido que funcionaron bien. Es claro que no podríamos vivir si tuviéramos, continuamente, que repensarlo todo. Pero también que hay prejuicios negativos que el entorno nos contagia, que también retransmitimos, y que más nos valdría repensar.

Nuestros grandes errores fueron casi siempre el producto de una decisión que eligió el camino, más fácil, de lo ya pensado. Un camino que se conforma, con demasiada naturalidad, con la influencia insospechada que, en sus múltiples combinaciones, ejercen sobre nuestro ánimo y sobre nuestra conducta la rivalidad, los celos, la envidia y la culpa, cuatro gigantes del alma que, incautamente, reprimimos.

Nadie ha comentado aún.
Podés ser el primero en dejar tu comentario haciendo click aquí.

El Blog de Librería Paidos

Madre no hay una sola. Experiencias de maternidad en la Argentina

(Karina Felitti (coordinadora) y autoras: Gabriela Irrazábal, Lucía Ariza, Gabriela Bacin, Florencia Gemetro, Patricia Schwarz, Valeria Fornes, Silvia Hirsch, Marcela Amador Ospina, Karina Felitti, Ana Domínguez Mon, Beatriz Kalinsky, Mónica Tarducci, Paula Fainsod y María Victoria Castilla).

No es difícil refutar el conocido refrán. Siempre han existido muchas formas de ser madre, así como diferentes discursos e intervenciones desplegados en torno y a partir de este rol.

Desde hace unas décadas, esta diversidad se ha vuelto más visible, ocupa un lugar en la agenda política y convoca a la investigación social. Mujeres solas, casadas o separadas; adultas y adolescentes; heterosexuales, bisexuales y lesbianas; de sectores medios y de clase baja; militantes católicas y feministas; indígenas y migrantes; usuarias de técnicas de......
Ver mas posts del Blog