Entender el "silencio" de un niño, la actividad lúdica casi inexistente, la marcha con características particulares, la mirada que "no mira", o que mira y acompaña la sensación de" no conducta repetitiva, entre muchos otros síntomas, nos impone a los terapeutas la necesidad de contar con herramientas sólidas en el marco conceptual y en el uso de instrumentos de valoración.
¿Qué le pasa a un niño cuando no habla, cuando no da muestras de entender ,cuando se repliega y parece no "estar"?, ¿Es que "es lento", es "inmaduro", es Autista?, ¿Es inteligente aunque no hable?. Seguramente son preguntas que se formulan los padres ante un niño con estas dificultades. ¿Es un niño Autista o tiene una patología de Lenguaje?, ¿Es un niño con TGD, es un "bloqueo emocional"?, Seguramente son preguntas que se formulan los profesionales de distintas disciplinas ante una consulta con un niño de este tipo.