Los filósofos clásicos recomendaban: "Si quieres amar la vida, prepárate para la muerte". Nuestra finitud da un sentido a la vida, del mismo modo que el dolor da un sentido al placer. Sin embargo, vivimos como si fuéramos inmortales, especialmente en tiempos en que la muerte ha sido borrada de la vida cotidiana de las personas. Pensar demasiado en la muerte quizá nos reduciría a la inmovilidad. Pero no pensar nunca en ella puede llevarnos a malgastar nuestra vida. La primera parte de este libro está dedicada a reflexionar sobre la muerte y la segunda a reflexionar sobre el sentido de la vida. El envejecimiento, el arte del buen morir, el cambio, la jerarquía de valores, la acción de elegir, la convivencia, la construcción de nuevos sentidos posibles para la existencia, los usos del humor en la resolución de problemas, la gratitud y la vida como obra de arte son algunos de los temas desarrollados desde una perspectiva teórica y práctica. Con humor, un lenguaje claro y la inclusión de breves relatos, se revisan los argumentos más considerados hasta el momento en relación con el sentido de la vida, y se aportan otros con el propósito de renovar el interés por dos de los temas filosóficos clásicos que más pueden contribuir al bienestar humano.