Fruto de una reflexión sobre el trabajo de interpretación sociológica instrumentado en base a datos de diferente índole (datos de observación, entrevista, documentación escrita, datos cuantitativos), esta obra aborda cuestiones centrales en el aprendizaje del espíritu sociológico: la descripción, la interpretación y la sobreinterpretación, el uso sociológico de analogías, las relaciones entre objetivación sociológica y crítica social, entre el orden de la práctica y el orden del discurso, entre sociología y literatura, etcétera.
Y si fuera absolutamente necesario afiliarla a un género en particular, una obra como ésta entraría sin duda, en razón de su tonalidad crítica y su voluntad de explicitar sin rodeos no sólo lo que es el conocimiento sociológico sino también lo que no es, en la categoría de antimanual.