Este brillante ensayo de Nicolas Bourriaud se organiza en torno de problemas como el multiculturalismo, la posmodernidad y la globalización cultural: conceptos que remiten a preguntas no resueltas. Entre esas preguntas hay una que se vuelve acuciante: ¿por qué se ha comentado tanto la globalización desde un punto de vista sociológico, político o económico y casi nunca desde una perspectiva estética? ¿Cómo afecta este fenómeno a la vida de las formas? Mientras que en el modelo botánico del rizoma de Deleuze cada punto está conectado con otro, en la teoría de Bourriaud el radicante –que proviene del modelo topográfico– es una forma basada en la trayectoria. Dibuja una línea, lo que significa que incluye un sujeto y un proceso de subjetivación. El sujeto de Bourriaud no es ontológico, porque no existe antes de su realización. El sujeto del radicante se crea al describir su propia trayectoria, gracias a su misma dinámica. Allí está una de las diferencias con el modelo postestructuralista, del que aprende pero va más allá. Porque surge a partir del punto de vista artístico, dado que fue concebido con la intención de narrar el itinerario de una producción artística. Sin embargo hay una relación entre el radicante de Bourriaud y el rizoma de Deleuze: ambos modelos apuntan a demoler la estructura vertical del árbol como figura hegemónica de poder. El radicante puede crecer y desarrollar sus raíces en cualquier tipo de superficie, lo que permite introducir la posibilidad de una ética y una estética de las migraciones: fenómeno clave de nuestra época. La teoría de Bourriaud –en la que entran las identidades precarias, las formas abiertas, la inestabilidad– abre un nuevo campo de trabajo para el análisis y la investigación de las artes.
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El Blog de Librería Paidos

Madre no hay una sola. Experiencias de maternidad en la Argentina

(Karina Felitti (coordinadora) y autoras: Gabriela Irrazábal, Lucía Ariza, Gabriela Bacin, Florencia Gemetro, Patricia Schwarz, Valeria Fornes, Silvia Hirsch, Marcela Amador Ospina, Karina Felitti, Ana Domínguez Mon, Beatriz Kalinsky, Mónica Tarducci, Paula Fainsod y María Victoria Castilla).

No es difícil refutar el conocido refrán. Siempre han existido muchas formas de ser madre, así como diferentes discursos e intervenciones desplegados en torno y a partir de este rol.

Desde hace unas décadas, esta diversidad se ha vuelto más visible, ocupa un lugar en la agenda política y convoca a la investigación social. Mujeres solas, casadas o separadas; adultas y adolescentes; heterosexuales, bisexuales y lesbianas; de sectores medios y de clase baja; militantes católicas y feministas; indígenas y migrantes; usuarias de técnicas de......
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