Freud le confiesa a la princesa Bonaparte que después de treinta años de labor analítica, la gran pegunta que no ha tenido respuesta es: ¿qué quiere una mujer? Pregunta que ha hecho trabajar al psicoanálisis y los psicoanalistas.
Lacan ha aportado a lo femenino la no relación y la disimetría de la sexuación, reabriendo la pregunta por la posición femenina, como dice M.-H Brousse en su trabajo de este libro, disociándola de la posición materna.
Estas cuestiones han servido de ejes de investigación en nuestro seminario diurno de la EOL, que hemos llamado desde hace unos años Atelier Clínico. Las astucias, como “consecuencias psíquicas” y pragmáticas de la sexuación y los estragos femeninos, guiaron nuestra investigación teórica y clínica.
De la Nota Preliminar de Mario Goldenberg