Que profesionales de la salud mental desembarquen y habiten instituciones hospitalarias polivalentes no constituye una novedad. Sabemos que desde hace ya muchos años se dejan escuchar murmullos en estos escenarios tan diferentes a los de a practica manicomial.
Pero su presencia no siempre cristaliza en propuestas de acciones interdisciplinarias que tiendan a recuperar una mirada integral del padecimiento humano, que empujen hacia una mejor manera de asistirlo, que vayan al rescate del hombre fragmentado y que lo restituyan en un todo. (...)
Aquí se desviste parte de una historia; la de un equipo de profesionales ávidos por encontrarle mayores riquezas a su práctica; la de apasionarse con la exploración de un nuevo continente que ofrece, para quien desee tomarlas, posibilidades ilimitadas.