Alfaguara
En el invierno de 1976 Simón Cardoso es detenido por los militares que impusieron una dictadura sangrienta en la Argentina, y nunca más aparece. Treinta años más tarde, su mujer, Emilia Dupuy, se paraliza al reencontrarlo en New Jersey. El mundo, que se había desmoronado con la tragedia, recobra su luz. Excepto por un detalle: Simón sigue fijo en la juventud. El tiempo no ha transcurrido para él.
A partir de este enigma, Purgatorio enlaza la ansiedad del amor perdido y recuperado con una reconstrucción magistral de la irrealidad siniestra creada por el régimen. Sobre los mapas que trazaba esta pareja de cartógrafos se dibuja el de un horror invisible: no se muestran los campos de concentración sino la locura que los hizo posibles, en la que caben autopsias faraónicas, un mundial de fútbol y el patriotismo inflamado por una guerra insensata. La degradación moral va apoderándose de una sociedad que acepta como verdad única cada nueva invención del poder