La década del 90 en la Argentina dejó como saldo objetivo millones de desocupados, un altísimo nivel de pobreza y una educación degradada, y transformó en un país excluyente y socialmente polarizado a la nación emblema de la clase media en América latina.
¿Pero cómo repercutieron estos cambios en el plano subjetivo, en nuestros sentimientos, valores y maneras de concebir nuestra sociedad y las relaciones entre sus miembros? ¿En qué momento y de qué modo nuestro país se nos hizo irreconocible y ajeno, hasta el punto de convertirse en "este país"? ¿Cuándo dejó de ser tierra de promesas para convertirse en lugar de paso? ¿Cómo fue que perdimos los códigos colectivos con que nos manejábamos y desdeñamos la resistencia a un modelo diametralmente opuesto al que buscábamos construir?
Si en Dolor País Silvia Bleichmar, inteligente lectora de síntomas sociales y aguda intérprete de sentimientos colectivos, supo poner palabras y reflexión al grito desesperado de la crisis, en este libro se permite profundizar, con la misma lucidez, osadía y afán de dignidad, en el recorrido que nos llevó de allá a aquí y en los hechos recientes que nos permiten vislumbrar nuevas esperanzas.