En su texto, Rosana Onocko Campos nos propone un "viaje hermenéutico" a través de los relatos de la planificación, para lo cual abreva en la literatura brasileña, pero no sólo en ella, recurriendo a otros autores latinoamericanos que considera "clásicos"
Una interpretación del mito de Ulises (Odisea), le permite separar el trabajo (de los marineros remando con sus oídos tapados) del placer ( que experimenta Ulises oyendo el canto de las sirenas amarrado al mástil de la embarcación) , en tanto se desliza entre Sicilia bajo una parra desde donde bebe las aguas del estrecho.
Pero Odisea, en su viaje litúrgico hacia Itaca para recuperar a su Penélope, atraviesa otros avatares tan sensuales como el canto de las sirenas: la magia de Circe y la seducción de la ninfa Calipso, que no aparecen en el texto de Onocko pero son un trasfondo de sus intenciones de revelar la necesidad de constitución (de identidad y autonomía) que conforma el viaje de Ulises.
Ahí están las dudas y los peligros que confronta la planificación, tan compleja y no lineal que surge con naturalidad la metáfora del laberinto, por donde Onocko deambula provista del cordel que le permite regresar si se pierde, y de la espada para combatir al Minotauro.
Magia, estética seducción forman parte, diría Juan Samara, del lados oscuro de la razón que Construye subjetividades transformadoras. M. Testa