La necesidad de desarrollar programas dentro de las escuelas para resolver conflictos es esencial para una sociedad democrática. Alumnos y maestros deben tomar conciencia de hábitos inconscientes que perpetúan la violencia sutil en el aula.
Si pretendemos romper el ciclo de la violencia y guerra, ya sea en un nivel interpersonal o internacional, debemos empezar por enseñar a nuestros estudiantes cómo tratar con los conflictos en forma no violenta.
Debemos reemplazar una actitud adversarial (usted en contra de mí) por una perspectiva cooperativa de trabajo en conjunto para resolver problemas comunes