Este libro junto con El tiempo del sujeto y El lugar del sujeto completa una trilogía destinada abordar la apasionante problemática de la subjetividad, a la luz de los reveladores aportes freudianos, incluidos en una fecunda intertextualidad. Luego de abordar la dimensión temporal en cuyo decurso se constituye el singular lugar subjetivo a partir del cual se despliegan las producciones sintomáticas y/o sublimatorias, el autor aborda la ética. La alta incidencia de las manifestaciones psicopatológicas, signadas por las transgresiones, las adicciones y la violencia, obliga a discurrir sobre la responsabilidad que nos cabe en tanto sujetos. Este libro está destinado a todos aquellos que se encuentran preocupados por los dilemas éticos en una sociedad que evidencia una seria pérdida de las referencias simbólicas y un marcado colapso de la legalidad.
José Milmaniene insiste en esta obra acerca del valor subjetivante de los límites y enfoca los problemas que derivan de la caída de la Palabra y la degradación de la Ley Paterna. Al apelar a lúcidos aportes conceptuales de pensadores tales como Agamben, Nancy, Derrida, Dolar, Zizek, Levinas, Jankélévitch, Milner, Copjec, Recalcati, Celan, Finkielkraut, Sucasas, etc. se ha conformado un texto que plantea los extravíos y las imposturas de todas aquellas políticas que reivindican el Goce más allá de la Ley.