El relato de la clínica fue un tema bien trabajado por Gerardo Pasqualini en su libro anterior La clínica como relato. En este nuevo libro, complejizando su obra anterior, Pasqualini parece abordar la clínica misma del relato. Navegando cómodo en las aguas de la teoría literaria, la historia, el psicoanálisis y la literatura, el autor realiza una minuciosa indagación de todos los elementos inherentes a la práctica de la escritura y lectura de relatos. Y especialmente de relatos psicoanalíticos.
James Joyce, Hayden White, Jacques Lacan, Roland Barthes, Michel Foucault y Osvaldo Lamborghini, entre otros, ayudan a Pasqualini a decir mejor lo que ninguno de ellos dice... pero ayuda a decir.
Cinco son los capítulos que realizan este trabajo clínico sobre el relato: Realidad/fantasía, Escritura/ciencia/ficción, El significante, El sujeto, Del relato a la retórica.
El autor parte de una premisa que atraviesa todo el libro: el relato, como testimonio de un acontecimiento perdido, se va a constituir como el único referente. Dice: “el acontecimiento, si bien es fundamental, se borra al ser reconstruido como relato y, de ese modo, se vuelve ficticio”. Y agrega que como toda escritura es un hecho de lenguaje, no se podrá buscar ni el origen ni el referente. Es así que Pasqualini promueve la recuperación de la poética “por cuanto pensar el sujeto producido en el relato, como efecto, implica desprenderse de lo denotado de la referencia”.
La idea del autor de la escritura como fundadora de realidad, lo lleva a dar un paso más y proponer la ciencia como ficción, y borrar entonces la frontera entre ciencia y arte.
Una vez que se está en la ficción, se está en la verdad, que es la verdad del relato.
Un fin de análisis, dice Pasqualini, lleva al analizante a reconocer la realidad como ficción, “para que pueda hacer un relato poético de las miserias de su vida. De lo que se trata es de hacer del pasado...ficción.
Comentario: Eduardo Müller