Situar al psicoanálisis como experiencia lo coloca en composición con el llamado campo psi, el de las psicoterapias y el de la psiquiatría , pero también lo obliga a redefinirse en relación al de la ciencia , más claramente, por oposición entre el campo de la experiencia y el campo del experimento y no menos al de otras prácticas de eficacias shamánicas, de cuya experiencia no hay teoría formalizada ni ocasión de su transmisión . Por el contrario el psicoanalista se autoriza a sí mismo , dando lugar a los diferentes enlaces en los cuales la experiencia del psicoanálisis se ligaría a su testimonio. (...)