"Este nuevo quehacer tiene dos ejes importantes: la calle y la vida. La filosofía que hoy hace falta requiere apoderarse de la calle, tiene que volver a la plaza, a los espacios de congregación de los ciudadanos. La filosofía debe dejar de ser un reducto de unos pocos iniciados que hablan un lenguaje que los demás son incapaces de entender y mucho menos seguir La filosofía requiere recuperar la calle que perdió hace mucho tiempo. Ella nació en la calle y de volver a ella. Tiene que estar en las marchas, en las manifestaciones, tienen que ser parte de los grandes carnavales. (Extracto de esta obra)