Un siglo después de La interpretación de los sueños, el descubrimiento del inconsciente se ha impuesto al conjunto de la cultura. En la actualidad, los conceptos del psicoanálisis se han convertido en bienes comunes para todas la ciencias humanas, con riesgo de perder la frescura y el filo de sus primeros días. Es por eso que resulta oportuno interrogar ciertas referencias fundamentales del campo freudiano a través de la confrontación de filósofos y psicoanalistas sobre el tema de la pulsión de muerte.
En este libro se pone en cuestión los diferentes rostros de la pulsión de muerte: destino fatal en la cura del paciente que cumple con su destrucción programada, desenfrenos bárbaros de bandas de jóvenes imbuidas de odio bruto cuando la función de "pastor del ser" debida al lenguaje ha quedado completamente disuelta, pero también afirmación de soberanía de las potencias letales, sublimadas en el teatro de Racine.