Y sin embargo es posible, una relación no de dominio o una relación de no dominio entre el psicoanálisis codificado y el trabajo en el hospital. No sólo es posible en un porvenir virtual sino como algo que ya viene dándose pese al dominio y como efecto de lo que el dominio no domina. En esa relación de no correspondencia el psicoanálisis- que ha dado mucho de sí, de lo mejor de sí, a la clínica en el hospital ? ha tenido su plus-valía: el hospital le surtió de esquemas de intervención más flexibles e irregulares, le interrogó en cuanto a los límites establecidos y bienpensantes de la analizabilidad, le ayudó a volver a pensar la temporalidad subjetiva. El psicoanálisis en la Argentina se ha beneficiado muchísimo-cosa que sobresale al compararla con su situación en países donde se lo excluyó y / o se autoexcluyó del hospital- de su ya larga y arraigada inserción en la vida cotidiana del hospital. Es uno de los factores que han oxigenado, contrabalanceado las tendencias mas bien mortíferas del psicoanálisis a autopreservarse en un espacio de ghetto insular. Hasta aquellos pioneros, los primeros supervisores, llevarán sin sospecharlo la peste a su consultorio y a su, por aquel entonces, única institución . Nunca causan mejor los seres humanos que cuando diseminan no en el nombre del padre. La "peste" implicaba ese "gustito" por el trabajo en el hospital que claramente se respira leyendo este libro.
"Escuchar al hospital" trajo como beneficio mediato una contribución muy apreciable para desatar el psicoanálisis como pensar, el psicoanálisis como manera de pensar fenómenos humanos, de sus ligaduras demasiado entretejidas a su puesta en escena clásica, que reduce con el tiempo a técnica burocratizada la libertad de ese pensar. El hospital hizo patente el no recibimiento del movimiento teórico por sus implementaciones de coyuntura. RICARDO RODULFO.