La propuesta de esta obra es inventariar las ideas directrices de la práctica psicoanalítica contemporánea, someterlas a exámen y proceder a su actualización -esquemática, por fuerza-, tratando siempre de retener lo esencial.
El texto se cierra con una reflexión acerca de la ubicación que toma el saber psicoanalítico dentro del pensamiento contemporáneo, en función de algunas referencias filosóficas y científicas; son así presentados y analizados los datos recientes que aporta la epistemología. Visto en forma retrospectiva, el psicoanálisis de Freud aparece como un precursor de las teorías de la complejidad.