Esta obra constituye uno de los más recientes aportes del autor a la teorización de lo que él llama el psicoanálisis "en situación de grupo". Se trata de someter "a la prueba de la clínica y de la argumentación teórica las hipótesis propuestas para establecer un campo de investigación y de práctica relativamente nuevo", centrado en el estudio de las relaciones entre las organizaciones intrapsíquicas y las formaciones del vínculo intersubjetivo.