En este libro los lectores se encontrarán con una invitación a la diversión permanente a través de la descripción minuciosa e ilustrada de algunos juegos casi olvidados, de los tiempos en que se salía a andar en bicicleta por el barrio después del colegio, se hacían casas en los árboles o se remontaban barriletes. Ésas son las actividades que pueblan estas páginas: algunas son recordadas y añoradas por los padres y desconocidas por los chicos de hoy; otras —casi olvidadas— resultarán un descubrimiento increíble para todos. En tiempos en los que nos vemos rodeados de tecnología, este libro propone rescatar lo mejor de la diversión clásica para lograr uno de los objetivos más importantes de la vida, el de no aburrirse jamás.