Mediados de los 50, comienzos de los 60. Un proletariado con ínfulas de clase media persigue el ascenso social. Pero las calles siguen siendo de tierra y en las casas entra el hedor de los mataderos.
Éste es el paisaje donde se inicia el pibe, todo un contexto en el que las canalladas y los heroímos chicos se entreveran con la memoria. Inmigrantes, criollos, guapos. El peronismo que divide las familias. La generosidad de Evita y el odio de los contreras. Un padre que quiere progresar y sus hermanos que se pierden en milonga, el juego y el alcohol. la iglesia punitoria y la doble moral. Los combates del piberío por la leña par las fogatas anticipan otros combates, otros fuegos. El despertar del sexo y el terror de ser marica.