Los autores de este libro parten del principio de que el trabajo es articulador de sentido y constructor de un espacio de pertenencia, real y simbólico, para el trabajador . La obra analiza las condiciones laborales actuales -que se han visto empeoradas con la hegermonía de políticas neoliberales-, y da cuenta del desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de un fenómeno que los autores han dado en llamar "empresarización" de la vida. Tomando en cuenta esta reconfiguración de la existencia cotidiana del trabajador y de su subjetividad, la obra compilada por Leonardo Schvarstein y Luis Leopold analiza lo existente para avizorar lo necesario en el mundo del trabajo, con la convicción de que otra forma de trabajar es posible.