Los politicólogos, en general, han tendido a considerar a todos los actores políticos organizados como grupos de interés, y por ese motivo han pasado por alto con benevolencia el papel que cumple la identidad grupal al definir y guiar a muchos grupos de trascendencia política que actúan en democracia. Sin embargo, es evidente que la teoría de la democracia y la política democrática no pueden darse el lujo de ignorar la influencia -positiva o negativa- que la identificación con un grupo ejerce sobre la vida de las personas: los grupos identitarios no representan sólo lo que la gente quiere; representan, sobre todo, lo que la gente es. Pero, ¿cómo afecta la existencia de estos grupos organizados a la teoría y a la práctica de la democracia? ¿Cuándo la nacionalidad, la raza, la religión, el género, la orientación sexual o cualquier otra identidad de grupo se convierten en motivos, suficientes o no, para la acción política democrática? ¿Qué grupos de identidad se debe fomentar y a cuáles se los debe desalentar? ¿Qué acciones fundadas en la identidad pueden promover u obstaculizar la justicia democrática? ¿Acaso algunos grupos identitarios minan el bien democrático común, y de ese modo pierden su propia legitimidad? En esta obra, Amy Gutmann, una de las más lúcidas pensadoras políticas contemporáneas, aborda las cuestiones fundamentales del debate político de nuestro tiempo, restituyendo a las discusiones una complejidad aparentemente perdida en la expresión de posiciones antagónicas y extremas. En su opinión, antes que intentar suprimir las políticas basadas en la identidad, pero también antes que estimularlas de modo irreflexivo, se trata de aprender a distinguir entre aquellas demandas de los grupos identitarios que contribuyen a una mayor justicia en la sociedad, y aquellas otras que la impiden.
Nadie ha comentado aún.
Podés ser el primero en dejar tu comentario haciendo click aquí.

El Blog de Librería Paidos

Madre no hay una sola. Experiencias de maternidad en la Argentina

(Karina Felitti (coordinadora) y autoras: Gabriela Irrazábal, Lucía Ariza, Gabriela Bacin, Florencia Gemetro, Patricia Schwarz, Valeria Fornes, Silvia Hirsch, Marcela Amador Ospina, Karina Felitti, Ana Domínguez Mon, Beatriz Kalinsky, Mónica Tarducci, Paula Fainsod y María Victoria Castilla).

No es difícil refutar el conocido refrán. Siempre han existido muchas formas de ser madre, así como diferentes discursos e intervenciones desplegados en torno y a partir de este rol.

Desde hace unas décadas, esta diversidad se ha vuelto más visible, ocupa un lugar en la agenda política y convoca a la investigación social. Mujeres solas, casadas o separadas; adultas y adolescentes; heterosexuales, bisexuales y lesbianas; de sectores medios y de clase baja; militantes católicas y feministas; indígenas y migrantes; usuarias de técnicas de......
Ver mas posts del Blog