Cuando las madres están de duelo, la pasión prorrumpe en la ciudad: en el dolor de madre siempre amenazada el exceso.
Como respuesta al llanto de las mujeres, la política de los hombres griegos prescribe un rito funerario que impone unos estrictos límites a la emoción. Mas en el escenario trágico, donde el duelo materno se transforma en acto, Clitemnestra asesina a Agamenón para vengar a Ifgenia. En las gradas, tal vez los hombres atentos al espectáculo descubran el sufrimiento que causa la pérdida, ese sufrimiento que ellos quisieran reservar a las madres.
Nicole Loraux nos lleva al teatro para hacernos comprender cómo , de Atenas a Roma, de Shakespeare a Freud, las mujeres, por su amor y su odio, dan miedo a los hombres, que son, antes que nada, ciudadanos.
Actualidad de los griegos:¿seremos tan " civilizados" como para haber olvidado para siempre la cólera que nace del dolor?