La salud de las personas está en relación con las interacciones que realizan con los distintos contextos, sobre todo con los más próximos como la familia.
Sin rechazar consideraciones anteriores, que situaban a la familia como la responsable del origen de la esquizofrenia o como la favorecedora de las recaídas; en este libro se efectúan postulados que subrayan la contribución que realiza en el afrontamiento de la enfermedad y se realza su capacidad para dar una respuesta específica a las necesidades de las personas con esquizofrenia. Desde esta consideración, la familia se fortalece y se convierte en un agente de salud, que ya no se sitúa exclusivamente en el campo de las ciencias médicas, sino también en la comunidad.
Los familiares de las personas con esquizofrenia encontrarán sugerencias que abarcan los distintos ámbitos de la vida de estas personas: toma de la medicación, autorregulación de la conducta, comunicación, motivación, delirios, alucinaciones... entre otros ámbitos; pero también los diferentes profesionales que trabajan en salud mental (psiquiatras, psicólogos, educadores, trabajadores sociables, enfermeros, terapeutas ocupacionales, auxiliares) podrán desarrollar y prolongar en su trabajo diario las propuestas que en este libro se realizan.