El campo de la victimología, tradicionalmente considerado como una ampliación del área de estudio de la criminología, se ha convertido en la actualidad en un área independiente, con grandes y significativas conexiones con la psicología jurídica, la psicología forense, etc. Muchos autores consideran como víctima a toda aquella persona que sufre injustamente, ya sea por factores sociales, físicos, psíquicos, políticos, etc. Por lo tanto, no se considera víctima únicamente a las victimas de delitos, sino también a todos aquellos colectivos marginados, excluidos, etc. El colectivo de menor edad, a pesar de sus esfuerzos actuales, continua sufriendo injustamente y, por lo tanto, siendo victima.