Bioenergética, un camino para alcanzar la armonía y el estado de gracia.
"En este libro trataré de descubrir el rostro espiritual de la salud. La sensación subjetiva de salud es un sentimiento de animación y deleite en el cuerpo, que aumenta en los momentos de alegría. Al encontrarnos en ese estacio nos sentimos hermanados con todas las criaturas vivientes y reconocemo. nuestra unión con el mundo. El dolor, por el contrario, nos aísla y separa de los demás.
Cuando caemos enfermos, nuestra salud se resiente por dichos síntomas y por el aislamiento que nos imponen.
También veremos que la salud se manifiesta objetivamente en la gracia de los movimientos del cuerpo, en una brillantez o esplendor corporal (no es de extrañar que hablemos de una salud radianten) y en la elasticidad y cualidades del cuerpo. La ausencia total de estas cualidades es señal de muerte o de una enfermedad fatal."