Quizá la informática y el ciberespacio estén asesinando a la máquina de escribir y al papel, pero escribir consiste todavía en disponer las palabras de modo que expresen con precisión lo que uno quiere transmitir a otros, y esto todavía sigue siendo difícil. Quizás el procesador de texto y los verificadores gramaticales faciliten el trabajo del aprendiz, pero éste sigue necesitando a docentes preparados que le muestren en el aula cómo se construyen los discursos escritos y cómo se deben utilizar las palabras para que signifiquen en cada contexto lo que uno pretende. Construir la escritura se dirige a estos docentes (de lengua y de otras materias) y responde a las siguientes preguntas: ¿qué sabemos hoy del acto de escribir?, ¿cuál es la mejor manera de enseñar?, ¿y de evaluar?, ¿qué puedo hacer en el aula? El volumen sintetiza las teorías actuales sobre la composición escrita, ejemplifica los conceptos más relevantes, explora las prácticas escritoras de los institutos de secundaria y propone una alternativa didáctica, teórica y práctica, con treinta ejemplos de actividades experimentadas y comentadas. Daniel Cassany es profesor de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona y ha centrado su área de investigación y docencia alrededor de la comunicación escrita, con distintas perspectivas (análisis del discurso, didáctica de la lengua) y géneros (discurso académico, comunicación empresarial, divulgación de la ciencia). Ha publicado Describir el escribir (1987, también en Ediciones Paidós), Reparar la escritura (1993), La cocina de la escritura (1995) y, con otros autores, Enseñar Lengua (1993).
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Seminario 19... o peor, de Jacques Lacan


Encuentro fortuito entre una máquina de coser y un paraguas. Encuentro imposible entre la ballena y el oso blanco. Uno, creación de Lautréamont; el otro, indicación de Freud.Ambos memorables. ¿Por qué? Sin duda, ellos conmueven algo en nosotros. Lacan dice qué.Se trata del hombre y de la mujer. Entre los dos, ningún acuerdo ni armonía, no hay programa, nada pre-establecido: todo está librado al azar, lo que en lógica modal se llama “contingencia”. Nadie se salva. ¿Por qué esta es fatal, es decir, necesaria? Hay que pensar que procede de una imposibilidad. De ahí el teorema: “No hay relación sexual”. Esta fórmula es famosa hoy en día. En el lugar de lo que así agujerea lo real, hay plétora: imágenes que embaucan y que encantan, discursos que prescriben lo que esa relación debe ser. No son más que semblantes, cu......
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