La psicología comunitaria estudia el comportamiento humano en sus contextos sociales más próximos, comunitarios, y cómo personas y comunidades se influyen mutuamente; pero es, sobre todo, una praxis innovadora que busca el desarrollo personal y la prevención y atención a la problemática psicosocial moderna con raíces socioambientales (adiciones, fracaso escolar, marginalidad, desvinculación social, desintegración familiar, etc) Esta disciplina, además de tratar problemas psicosociales (el malestar del bienestar), propone alternativas coherentes y esperanzadas al clima de desaliento, fragmentación, hiperindividualismo y egoísmo interesado que atenúa el nuevo siglo.